Hi.

Welcome to my blog. I document my adventures in travel, style, and food. Hope you have a nice stay!

“PODEMOS” o la hora de los Espartanos

En la Grecia clásica, cuna de la civilización europea actual, se dieron cita dos concepciones políticas, económicas y sociales diferentes: Atenas y Esparta.

En Atenas, las posibilidades de acceso al poder estaban dictadas no ya por el origen familiar, sino por la cantidad de dinero que se poseía, por lo cual se creó una férrea oligarquía económica. Al estar el poder concentrado en pocas personas, el gobierno tendía a mantener los privilegios y las sentencias judiciales favorecían descaradamente a los miembros de la casta dirigente.

Al igual que los españoles de hoy día respecto al nuevo colonialismo de la Alemania de Angela Merkel, Esparta surgió de forma defensiva, en respuesta a los continuos ataques de los colonialistas de su época: los dorios. Los espartanos adoptaron una política asamblearia, donde todos tenían las mismas obligaciones y eran ciudadanos de pleno derecho.

A pesar de ser asamblearios, sus guerreros tenían una sofisticada organización, que les permitían derrotar a ejércitos ampliamente superiores en número. Un caso notable y más que conocido es el de la batalla de las Termópilas, donde un pequeño contingente resistió varios días las embestidas del ejército persa, inmensamente superior en cantidad de hombres y recursos militares y logísticos. Ese sacrificio fue la base para que, un año más tarde, los espartanos arrasaran en la batalla de Platea.

España, al igual que aquella Esparta de las Termópilas, vive horas bajas, acuciada por un desastre estatal de máxima gravedad y dramatismo, representados no por los persas, sino por la casta política y financiera.

Al igual que los espartanos se enfrentaron a la oligarquía ateniense, Podemos se levanta como esperanza de un pueblo que, hasta hace apenas cinco meses, carecía de un mecanismo eficaz de lucha contra otra oligarquía: la española.

El éxito de PODEMOS radica en varias cuestiones. La primera, su claro y sencillo mensaje social articulado en diez puntos:

  1. Impago de la deuda social. Defensa del ciudadano frente a la usura bancaria y estatal.
  2. Jubilación a los 60 y jornada laboral de 35 horas semanales, como mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza, favoreciendo la conciliación familiar.
  3. Prohibición de despidos en empresas con beneficios y derogación de las reformas laborales implantadas desde el estallido de la crisis.
  4. Eliminación de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT). Incremento significativo del salario mínimo interprofesional y establecimiento de un salario máximo vinculado proporcionalmente al salario mínimo interprofesional.
  5. Derogación de la última reforma de las pensiones, la prohibición de la privatización o recortes del sistema público de pensiones y el derecho a disfrutar de una pensión pública no contributiva, de calidad y que garantice una vida decente tras la jubilación, su cuantía igualará como mínimo el salario mínimo interprofesional.
  6. Control público en los sectores que considera estratégicos para la economía como telecomunicaciones, energía, alimentación, transporte, sanitario, farmacéutico y educativo.
  7. Participación de trabajadores en los Consejos de Administración.
  8. Impuestos a grandes fortunas, eliminación de Sicavs y recuperación de Patrimonio.
  9. Persecución y endurecimiento de las sanciones del delito fiscal.
  10. Una renta básica para todos, como mínimo, del valor correspondiente al umbral de la pobreza con el fin de posibilitar un nivel de vida digno.

La segunda causa es la personalidad mediática de uno de sus principales líderes, Pablo Iglesias, mismo nombre y apellidos que el fundador del socialismo español, hace que Podemos llene un vacío que renunciaron a ocupar los indignados del 15-M. Frente a la posición de aquellos, “Podemos” decide acceder al sistema político con un dirigente y portavoz fácilmente reconocible, en consonancia con la personalidad analista y callada de juan Carlos Monedero, otro líder del movimiento ciudadano.

Pero con todo, El éxito de Podemos no sólo reside en los diez puntos tratados anteriormente ni en la personalidad de sus dirigentes más sobresalientes. El tercero, y el más importante, es el de la amplia base de ciudadanos que lo apoyan.

Y no podía ser de otra forma.

Más de un millón doscientos mil votos, lo que supone el 7´9% del total del total de votos y cinco eurodiputados, lo convierte en todo un fenómeno de masas. En Madrid, Podemos se coloca como tercera fuerza más votada, desplazando a UPyD y a IU. En Cádiz, consigue el 10´7, y en muchas otras circunscripciones, roza a formaciones más consolidadas, como Izquierda Unida O UPD.

Incluso a nivel internacional, se habla, y mucho, de Podemos. Bajo el epígrafe de “Dijeron que podían, y lo hicieron”, el New York Times se hizo eco del terremoto que para el bipartidismo han supuestos los cinco eurodiputados.
Podemos surge como la voz de los indignados, de los olvidados, de los que todo lo han perdido y de aquellos que todo lo han de perder. Es la voz de una juventud sin futuro y de una madurez desencantada. Es la voz que clama por una nueva política en la que la base sea el ser humano, y no las castas financieras o políticas que han llevado al pueblo al no existir, a ser una mera comparsa de los mandarines del poder.

Podemos se reafirma en la ética revolucionaria, la ilusión por la lucha antisistema, el retorno de lo utópico y la bandera por la Libertad
Pero quizás la mejor definición del movimiento ciudadano es la de Lola Sánchez, flamante eurodiputada: “Somos gente normal, haciendo cosas extraordinarias”.

Gente normal. Igual que los espartanos derrotados en las Termópilas… pero triunfadores en Platea.

Los Rohingya, el pueblo más perseguido del mundo

Drones, el peligro invisible