Hi.

Welcome to my blog. I document my adventures in travel, style, and food. Hope you have a nice stay!

La guerra en Siria ¿una guerra sectaria?

Inició la batalla de Al Kasir en Siria un nuevo papel regional para Hezbollah, que se establecerán en el marco de dos frentes militares, obviamente, una defensiva frente a Israel y no oculta sus justificaciónes nacionales libaneses, y otra ofensiva contra la oposición siria que oculta dimensiones e intenciones sectarias en la región, a pesar de hablar de otras dimensiones que puede estar relacionadas con la “resistencia” en Líbano.

El secretario general de Hezbollah, Hassan Nasrallah, en su discurso del 30 de abril 2013,  aseguró que la participación de Hezbollah militarmente en la guerra de Siria refleja la orientación estratégica dirigida para no permitir la caída del régimen del presidente Bashar al-Assad , lo cual supone una carga adicional para el partido de resistencia como se hace llamar, que tiene que recuperar su situación  tanto en el territorio libanes como regional como parte de una estrategia que le permita adaptarse a los cambios que se han expuesto en su mayor aliado que es el régimen de Bashar como toda la región. Así como su preparación permanente  para una guerra prevista contra  Israel, ya que, y al mismo tiempo hacer frente a los avances en la parte occidental de Siria, y al ritmo de la política iraní en la región de Oriente Medio.
La participación abierta de Hezbollah significa sin duda un punto de inflexión para el conflicto sirio. En primer lugar, muchos han considerado que el partido-milicia chií pierde legitimidad en su lucha con Israel y como movimiento de la resistencia. “El partido que hace 13 años prometió que no cruzaría la frontera sur con Israel, pues la liberación de Jerusalén correspondía a los palestinos, ha cruzado ahora la frontera norte con Siria para proteger el régimen de Assad”, proclama Robert Fisk, uno de los grandes expertos en política libanesa. Muchos libaneses acusan a Hezbollah de exponer el país al contagio del conflicto sectario, como ya se evidencia en los mortíferos enfrentamientos en la norteña ciudad de Trípoli entre groups pro- y anti- Assad.

El papel Hezbollah en la región

La intensificación de las sanciones internacionales contra Irán y la multiplicidad de ejes aislale del mundo, o amenazarle con un ataque, hicieron que Teherán insistiese más en reservar y de forma más fuerte sus aliados más fuertes en Irak, Yemen, Siria y Libano también, , y en este sentido,  se observa que Hezbollah después de la guerra de 2006 se ha convertido en más consistente tanto en su discurso como en su rendimiento frente a las necesidades o exigencias de Irán en la región, independientemente de las justificaciones que trata de dar a sus dimensiones relacionadas con la resistencia y la confrontación con Israel y sus aliados.
La intervención en Siria apunta a varios objetivos. Por una parte, Hezbollah forma con Siria e Irán un autodenominado frente de resistencia contra Israel y Occidente, Si el régimen de Assad cayera, sería un duro golpe para Hezbollah e Irán. Hezbollah intenta evitar que otros países reordenen el mapa político de la región. La sunita Arabia Saudita y Qatar, por ejemplo, esperan que un cambio de gobierno en Damasco reduzca la influencia de Irán. Sin Siria, el eje perdería su eslabón central e Irán, al igual que Hezbollah, quedaría ampliamente aislado.
Por otra parte, Hezbollah también quiere consolidar su base de poder en el Líbano. La caída de Assad la debilitaría, ya que hasta ahora recibe apoyo político y logístico del gobierno sirio, como informaciones de inteligencia y medios de transporte.

Y si fijamos bien en el núcleo de grupo de resistencia, vernos que está basada en una “ecuación” regional muy compleja, en su fundamento, una visión iraní multidimensional, basada en una parte, en la dimensión ideológica, y en la parte geopolítica se refleja en el dominio de Irán en la región, y eso tanto aliándose con socios árabes como es el caso de Siria como sin ellos, tal como se refleja en su relación critica con el resto de los países  del Golfo.

Y la conexión Irán - Siria y luego la alianza de Hezbollah con el presidente Bashar al-Assad no es seguro que siga  con la misma intensidad de ahora, especialmente si las circunstancias actuales están cambiando y de forma preocupante para ellos. Y ahí vemos otra visión iraní en sus discursos  tradicionales de la existencia de la oposición a la reforma de Siria contra el régimen, y que Irán está dispuesto a parar el derrame de sangre y para que el Estado no sufra una guerra civil perpetua, por ello dice que Las puertas están abiertas para cualquier diálogo entre la oposición y el régimen para una solución política, aspirando iniciar relaciones, bajo este discurso, con otros candidatos que puedan tomar el mando si la era de Al Asad acabase aquí, y formar una posible alianza si es necesario.

Conclusiones

Todas las posibilidades que pueden derivarse de la crisis en Siria se cruzan grupo militar de Hezbollah, que está obligado a acelerar su recolocación militar en el Líbano, además de intentar de mantener su papel político con sus aliados, así como conservar popularidad en toda la zona, y también centrarse en el aumento de sus acciones militares en el Líbano y el desarrollo de la función militar en Siria, en diferentes formas, porque están confiados de que el conflicto en Siria permanecerá mucho tiempo aun,  caiga o no el régimen de Bashar, y Irak es el mayor ejemplo de eso.

Pero hay una posibilidad que puede dejar a  Hezbollah e Irán fuera de este juego, y puede que sea la única solucion probable para limitar el papel activo de estos dos en Siria, a saber, el establecimiento del Estado de Siria con nuevo formato bajo un acuerdo internacional o regional, sin la intervención de Hezbollah o Iran, lo que viene confirmando el lide del Hezbollah diciendo que  la solución en Siria es va tiene que ser política  y no la van a abandonar y que el partido o el grupo debe ser parte de la solución.

En definitiva, Siria se encuentra cada vez más hundida en el centro de una guerra civil sectaria al puro estilo de las de Líbano, Irlanda del Norte o Iraq. La sociedad siria nunca fue homogénea, pero las divisiones amenazan cada vez más enfrentamientos entre las comunidades en razón de la religión. Lo que empezó como una protesta pacífica que pedía libertad y dignidad para toda la población siria, sin distinción, está abocada ya a una guerra sectaria en la que los alawíes piden que se bombardee con más dureza los barrios suníes, y los suníes piden venganza a los co-religionarios de Assad.

Lo que muchos denominan conflictos sectarios no son más que unas guerras de intereses que muchos se afanan en dar forma de conflicto de identidades. Las revueltas que en su día fueron pacíficas se han convertido en una lucha por el poder en la que millones de personas de todas las religiones se han visto envueltas. Si bien es cierto que Hezbollah y el régimen de Assad procesan ambas religiones pertenecientes a las rama chií, no debemos olvidar que su unión se debe a algo que va más allá de la religión: la lucha de intereses, por el poder. Hezbollah perdería con la caída del régimen sirio un aliado esencial para su supervivencia, y también su conexión con Irán, quien le provee de todas sus armas y financiación. Mientras tanto, se cultiva el odio por la religión opuesta, la sociedad se encuentra irreversiblemente más y más dividida, y 80.000 personas han perdido ya la vida en una guerra civil cuyo consenso está cada vez más lejos

No es una lucha contra hombres o ejércitos, sino ideologías

Mundial de Brasil, las niñas prostitutas del fútbol