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El té verde, un elixir extraordinario

MÁS DE 20 RAZONES CIENTÍFICAS PARA TOMARLO YA.

1ª PARTE: Introducción. Cáncer.

por Jesús Márquez Rivera

“El té es una medicina milagrosa 
para el mantenimiento de la salud.
Tiene el extraordinario poder 
de prolongar la vida.”

Eisai Myoan, monje budista japonés, 
"Virtudes saludables del té" (año 1211)

"El té verde no puede impedir todos los cánceres, 
pero es el método más barato y más fiable para la prevención 
del cáncer a disposición del público."

Dr. Hirota Fujiki, médico del Instituto de Investigación 
del Centro Nacional del Cáncer, en Tokio, Japón. (año 2002)


En Internet se pueden encontrar muchos artículos en inglés y en español que se titulan 12, 20 ó 25 razones para tomar té verde y todos ellos, con más o menos información, coinciden en una verdad sorprendente: las que parecen hasta ahora inagotables propiedades saludables del té verde y de su principal tesoro para la salud: un polifenol de nombre complicado, galato de epigalocatequina o EGCG.

Algo de historia

Hace unos 5000 años que los chinos conocen los extraordinarios beneficios para la salud de la mente y del cuerpo que proporciona el té verde. La primera referencia en este sentido data del 2737 a. C., durante el reinado del emperador Shennong. En el siglo IX, unos monjes budistas lo llevaron a Japón. Y en el siglo XVI los portugueses trajeron el té negro a Occidente.

China fue la principal potencia naval del mundo en el siglo XV, pero sus marineros no padecieron la plaga del escorbuto debido a que llevaban en los barcos té verde que contiene la suficiente vitamina C para proteger de la terrible enfermedad carencial que asolaría los barcos europeos en los largos viajes de los siglos siguientes.

En Occidente, comenzó a interesar en los años 70, a raiz de unos estudios epidemiológicos realizados en la prefectura de Shizuoka (donde está el monte Fuji) y que dieron lugar a lo que se conoce como la "paradoja japonesa o asiática". Se preguntaban los investigadores por la causa de que en esta prefectura japonesa la tasa de cáncer de estómago fuese la mitad que en el resto del país y en todo Japón tuviesen la mitad de riesgo de cáncer de pulmón o de trastornos cardiovasculares que en Estados Unidos a pesar de fumar mucho más.

Desde entonces el número y calidad de los estudios científicos no ha dejado de aumentar. Una búsqueda de las palabras “green tea” (té verde) en la base de datos de estudios científicos PubMed arroja 5800 resultados.

Dos importantes estudios del año 2006 refuerzan lo señalado:

1. Un estudio realizado en Japón mostró que los adultos que consumían tres o más tazas de té verde al día tenían un menor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y cáncer. El estudio afirma: 

«El té verde nos protege a los humanos contra enfermedades cardiovasculares o cáncer, se espera que el consumo de esta bebida contribuiría sustancialmente a la prolongación de la esperanza de vida, teniendo en cuenta que las enfermedades cardiovasculares y el cáncer son las dos causas principales de muerte en todo el mundo.»

Kuriyama y otros (2006). “Green Tea Consumption and Mortality Due to Cardiovascular Disease, Cancer, and All Causes in Japan. The Ohsaki Study”.

2. Otro estudio llevado a cabo por investigadores de la Facultad de Medicina de Yale, en un artículo de revisión de más de 100 estudios previos sobre los beneficios para la salud del té verde, en alusión a la llamada “paradoja asiática”, es decir a las tasas más bajas de enfermedades cardíacas y cáncer en Asia a pesar de los altos niveles de consumo de cigarrillos, destaca esas propiedades beneficiosas. Se especuló con que los 1,2 litros de té verde como media diaria proporcionan abundantes polifenoles y otros antioxidantes, que funcionan de varias maneras para mejorar la salud cardiovascular.

«Green Tea, the “Asian Paradox,” and Cardiovascular Disease». Journal of the American College of Surgeons 202 (5):  p. 813-825. Mayo 2006. 

Más de 20 razones

El té verde es la misma planta que el negro (Camellia sinensis), pero con menos tratamiento y oxidación en la preparación, con lo que mantiene una alta proporción de su principal tesoro para la salud: los polifenoles, llamados catequinas. También contiene otras sustancias beneficiosas: minerales, vitaminas, aminoácidos (teanina).

Suele afirmarse que sus antioxidantes son 100 veces más efectivos que la vitamina C y 25 veces más que la vitamina E, aunque estas cifras deben tomarse en un sentido general (En la reunión anual de la “American Chemical Society”, el Dr. Lester A. Mitscher (1997), de la Universidad de Kansas, presentó nuevas evidencias en este sentido). Se atribuye al galato de epigalocatequina (EGCG) el 32 % de toda la potencia antioxidante del té verde.

No es extraño pues al ser antioxidante, antiinflamatorio, antibacteriano, antivíral, antifúngico, protector cardíaco y hepático y tener muchas propiedades más, afecta positivamente a casi cada aspecto de la mente y del cuerpo humanos.

1. Té verde y cáncer.

El té verde reduce el riesgo de cáncer y ayuda en su tratamiento-curación. Además de ser un poderoso antioxidante actúa de muchas formas para abordar el cáncer.

El Dr. Masami Suganuma (1999), del National Cancer Center Research Institute, Tokyo, afirma: “Todos los resultados sugieren que el consumo de té verde es práctico y efectivo, tanto antes como después de la aparición del cáncer”.

Propiedades generales anticancerígenas:

  • Induce la apoptosis de las células cancerosas (muerte celular programada).

El Dr. Hasan Mukhtar y sus colegas, de la Reserve University of Cleveland, Ohio, comprobaron que en presencia de la EGCG, la célula cancerosa, incapaz de prosperar, programa su propia muerte (apoptosis), deteniendo sus procesos vitales. Otros equipos de investigadores han podido constatar los mismos efectos (Hibashami et al. 1998)

  • Inhibe la acción de varias enzimas necesarias para la propagación del cáncer.

Para que el cáncer pueda prosperar e invadir tejidos vecinos necesita varias enzimas, entre las que se encuentra la enzima uroquinasa. En un estudio llevado a cabo por el Dr. Jerzy Jankun (1997) y su equipo, se comprobó que la catequina EGCG inhibe la acción de dicha enzima, dificultando de esa forma la extensión del tumor ya iniciado. Posteriormente, Dorothy y James Morre, de la Universidad de Purdue, descubrieron que la EGCG inhibe también la acción de otra enzima, la quinol oxidada, o NOX, necesaria para la propagación del tumor (Purdue, 1999)

  • Inhibe la angiogénesis.

Otra de las acciones de las catequinas del té verde es su efecto inhibidor de la angiogénesis, mecanismo por el que el tumor genera nuevos vasos sanguíneos para poder nutrirse y prosperar (Cao, 1999).

  • Inhibe la enzima junk-2 que favorece el desarrollo de cáncer de piel.

Los investigadores encontraron que los polifenoles inhiben una enzima llamada JNK-2 o JUNK-2 que parece jugar un papel clave en el desarrollo de los tumores.

  • Neutraliza la acción de las peligrosas nitrosaminas en el estómago.

La ingestión de catequinas tiene una acción inhibitoria de la síntesis de nitrosaminas, que, a partir de los nitritos contenidos en ciertos alimentos, se forman en el estómago (Tanaka, 1998), con una eficacia muy superior a la de la vitamina C. 

2. Té verde y tipos de cáncer.

Leucemia:

Un estudio de la prestigiosa Clínica Mayo de Estados Unidos establece que el extracto de té verde ayuda a las pacientes con leucemia linfocítica. Tait Shanafelt, autor del informe, dijo: "Por largo tiempo se ha pensado que el té verde tiene propiedades preventivas del cáncer. Es emocionante que esta investigación ahora demuestra que este agente puede ofrecer nueva esperanza a los pacientes de CLL (leucemia linfocítica crónica)".

Cáncer de próstata:

"Hasta donde sabemos, éste es el primer estudio que muestra que las catequinas del té verde (CTV) tienen una actividad de quimioprevención potente para el cáncer de próstata en humanos", dijo el autor del estudio, Saverio Bettuzzi, profesor asociado de bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Parma en Italia.

Cáncer de hígado:

El sistema enzimático del hígado llamado P450 puede contribuir a la producción del cáncer produciendo sustancias carcinogénicas (que inducen cáncer). Investigadores del University Hospital of Cleveland y Case Western University encontraron que el extracto de té verde inhibe esaa producción en el hígado.

3. Té verde y quimioterapia.

El investigador japonés Sadzuka en su publicación "Modulación de quimioterapia del cáncer con té verde", anota las propiedades del té verde en la modulación y el aumento de la eficacia del tratamiento, cuando es utilizado en conjunto en la quimioterapia contra el cáncer. Al mismo tiempo reduce los efectos adversos de la quimioterapia.


ATENCIÓN: este trabajo pone a su disposición información extraída de libros y de numerosos artículos de Internet (de médicos, farmacólogos, bioquímicos, neurólogos, oncólogos y demás especialistas relacionados con el tema), con el fin llamar su atención sobre las indudables propiedades terapéuticas del té verde. Debe tener precaución y consultar con un especialista para saber si le conviene tomarlo, en qué cantidad y momento del día. Si padece cualquier enfermedad debe consultar con un médico o farmacéutico. De cualquier forma es aconsejable comenzar siempre con una taza y subir poco a poco. Si va a tomar más de 2 tazas es imprescindible consultar con el especialista.

El té verde previene muchas enfermedades y ayuda a tratar otras muchas. Pero no debe reducirse o suspenderse el tratamiento médico nunca y menos aún sin el asesoramiento adecuado. Más medicinal que el té verde es la prudencia.

Se agradecerá cualquier sugerencia o corrección. Así como se atenderá cualquier petición de envío de los estudios y artículos en los que se basan las afirmaciones del texto, que no han sido incluidos para facilitar su lectura.

El Blog de Jesús Márquez  / http://jesusmarquezrivera.com / jesusmarquezrivera@yahoo.es

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