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Acoso sexual en Marruecos

Considerado durante mucho tiempo un tabú o incluso culpa de la víctima por vestir de forma ‘provocativa’. El acoso sexual es un mal que todavía sufre la mitad de la sociedad marroquí, mayormente, las mujeres.

Marruecos, un país único en el que puedes encontrar una gran variedad de maravillas naturales. Desde disfrutar de la naturaleza verde del Atlas o darse un paseo en camello en las dunas del desierto a recorrer los exóticos y concurridos bazares de las tradicionales medinas del país o simplemente disfrutar de un soleado día de playa en sus preciosas costa. Desde luego y sin duda ninguna Marruecos es un país que debería posicionarse a nivel mundial como un destino turístico de primer nivel. Sin embargo el país alauita se ve estancando, amargado y desilusionado. Un país que no llega a despegar su turismo a nivel internacional tal como han conseguido países como España o Turquía. Aún trabajando en proyectos faraónicos y ajustando los precios a mínimos, el país, aun así no consigue su objetivo. En realidad no hace falta muchos estudios ni análisis para comprender la causa de este estancamiento brusco del turismo en este país, solo falta darse una vuelta en las grandes ciudades como Tánger, Rabat o Casablanca, o visitar algunas paginas de turismo en las redes sociales o forums para rápidamente comprender la raíz del problema.

El acoso sexual

En Marruecos, el acoso sexual es el pan de cada día. Una canción monótona zurrando en el oído de cada mujer al salir de su casa. Un problema que daña tanto a la sociedad como al turismo. El turismo sufre de una terrible tragedia que la autoridad ha ignorado durante mucho tiempo. Hoy, en general, la turista que visita Marruecos nunca vuelve. Para comprender bien la causa de este castigo contra el turismo marroquí me he tomado el tiempo de preguntar las turistas que abandonan Tánger por vía marítima de vuelta a España.

Marruecos es un país muy bonito aunque no hemos visto mucho. Hemos visitado la medina de Tánger pero tampoco hemos conseguido ver mucho. Los hombres… no nos han dejado ni respirar… y había unos que nos persiguieron hasta que hemos tenido que coger un taxi al hotel. Sinceramente no se lo aconsejaría a las mujeres. Noelia S.F

Fuimos de paseo a Tanger, somos inglesas de Gibraltar. Como Marruecos está cerca decidimos tomar el Ferry para pasar 3 días en Tanger. Desde luego fue un gran error, al salir del puerto 3 hombres comenzaron a preguntarnos de dónde veníamos y pronto comenzaron a acosarnos, intentábamos decirles que nos dejasen en paz aunque sin resultado, hemos tenido que correr al bar más cercano que nos ayudó a coger un taxi y volver al puerto. Hemos cogido el barco de vuelta. No comprendemos como ningún policía nos ayudó aún estando en un lugar tan céntrico como la salida del puerto. Desde luego no lo recomiendo a ninguna mujer de aventurarse a Marruecos sola. Rachel L, Sandra P, Lisa B.S

No sé si el testimonio de una francesa que vive en Marruecos es “válido” para la causa que defendéis. He sido violada por un marroquí que era un “amigo”. HM

Estuve una semana en Marruecos y esta ha sido la medina que menos me ha gustado: sucia, desordenada, con un acoso continúo a los turistas y precios inflados...creo que hay medinas mucho más auténticas. Mary (Tripidvisor) 

Desde luego los mensajes de estas turistas solo son algunos de los muchos mensajes que he podido recolectar pero que que también se pueden leer en diferentes blogs y foros de turismo en internet. Mujeres que escriben sobre sus experiencias y el miedo que han sufrido por culpa del acoso sexual ejercido por hombres que no comprenden como sus acciones están poniendo en jaque toda la estrategia turística de una nación en donde el turismo tiene un papel importante en la economía del país. Aunque es verdad que la culpa no solo reside en el acosador, también la tiene que asumir el gobierno por la mala gestión ejercida sobre un asunto de tanta importancia social como la libertad individual.

El acoso sexual justificado por la religión…

El acoso sexual se define como un contexto o situación en la que las mujeres se sienten débiles o en realidad se encuentra en una posición de debilidad frente a un hombre, La mujer puede ser víctima de acoso, ya sea en la calle o, en el lugar de trabajo por parte de su supervisor, jefe o compañero de trabajo, que abusa de su superioridad física, en este caso frente a la mujer, que se convierte en un objeto de persecución para un solo propósito, el acto sexual forzado tanto verbal como físico.

Para Ahmed, un joven de Tánger, el acoso sexual no existe! De hecho, dijo que una mujer bien educada tiene que llevar pañuelo en el islam, en ese caso, nadie podría dañarla. Esto es lo que el joven marroquí llama, obligando a otros a respetar a la mujer vía su humilde forma de andar y comportarse y sobre todo vía su forma de vestir.

"La solución está en las manos de la propias mujeres explica el joven. Caminando en la calle con una apariencia atractiva, sólo puede despertar el interés de los hombres que a su vez resulta en acoso sexual hacia la mujer", dice con confianza. Ignorando así todo tipo de libertad individual o religiosa.

Por otro lado, muchos creen que la forma de vestir no es la causa directa del acoso en los países árabes. La prueba está en Egipto, por ejemplo, las mujeres que usan el velo integral también son víctimas de acoso sexual. Esto es lo que dice Fadoua, una joven marroquí que vive en la tierra de los faraones.

El acoso sexual se define como un acto de violencia moral extrema ligada en la mayoría de los casos a un asalto verbal o físico. Ser víctima de un asalto sexual deja un sabor muy amargo en la víctima que degenera una fobia, resultando en un miedo constante al sexo opuesto.

Cultura o religión...

Desde luego la cultura marroquí ha cambiado mucho en la última década, acercándose cada vez más a otros países árabes. Sin duda la religión forma parte de la vida de los marroquíes, el árabe es cada vez más presente y para muchos el único idioma hablado resultando en un frágil conocimiento global, limitándose así a su propia religión y cultura. Los jóvenes de dichos países tienen cada vez mas odio a todo aquello que viene del extranjero, un odio que influye mucho en el comportamiento de la mayoría de los jóvenes marroquíes. La libertad personal y religiosa no forma parte del concepto de esta nueva generación, cada vez más radical en sus actos y pensamientos, tampoco ayuda el problema del analfabetismo al cual se enfrenta el reino alauita la mayoría de los jóvenes marroquíes solo ven canales programas de televisión árabes que provienen de los países más radicales, que se dedican mayormente a promover la religión extremista cada vez mas correcta en la mente unos los jóvenes, que cada vez más se posicionan a favor de esta nueva y radical forma religiosa, erradicando así las antiguas culturas más liberales.

Hoy la mujer prácticamente no tiene elección a elegir ni su religión ni su forma de vestir en los países árabes. Una mujer marroquí está obligada socialmente a seguir esta evolución radical religiosa que la hace cada vez menos igual al hombre. En muchas partes del reino se ven mujeres completamente tapadas con burka, una forma de vestir o una prenda que cubre el cuerpo y la cara por completo, a menudo llamada burka completo o burka afgano y que en ocasiones es confundida con el chador, prenda tradicional iraní, la cual cubre todo el cuerpo a excepción del rostro.

Después de salir a tomar un café con mi prometido, en mi camino a coger un taxi se me acerco un grupo de hombres jóvenes, con miedo me eche para atrás para que no me acosen, finalmente un joven corrió hacia mi y me violentamente me toco en mi parte de atrás gritándome todo tipo de insultos. No hecho junto a muchos otros que intento olvidar ya que tanto la policía como cualquier otra persona que me pueda ayudar me echaran la culpa por no ponerme velo y vestirme ´apropiadamente´. ¿Es el burka la única forma ‘apropiada’ de vestirse? Se pregunta Chaimae S, una joven Tangerina.

El macho alfa

La distinción puede hacerse entre tres tipos de hombres que encuentran placer en el acoso sexual, tanto en las calles como en establecimientos profesionales.

  • El narcisistas, que mediante el acoso ve una forma de mejorar su imagen y su ego.
  • El débil, con personalidad impotente o mentalmente débil que por ser varias veces rechazado se dedica a vengarse acosando las mujeres en las calles ya que no se atreve a acercarse a ellas en el contexto de un relación normal. Este fenómeno humano goza de una cierta posición jerárquica para dar la impresión de un poder superior ...
  • Finalmente está el perverso y sádico que siente placer humillando a sus víctimas de sexo opuesto mediante la adopción del acoso físico, verbal o sexual...

A menudo, en el acosador, la necesidad más apremiante no es de acercarse a una mujer como parte de un acuerdo mutuo, sino más bien la necesidad de menospreciar y así aliviar todos sus complejos de interioridad que guía su comportamiento.

Nadie niega el hecho de que el hombre se siente atraído por las mujeres y viceversa. Pero en una sociedad civil, esto podría aplicarse sólo dentro de un marco legal y de respeto mutuo.

La opinión científica

Para Mouhssine Benyachou, psiquiatra y sexólogo, el acoso sexual también incluye aspectos del abuso sexual, y cuando se trata de acoso, la imagen que aparece con más frecuencia  en las calles marroquíes es la de una mujer seguida en la calle por un hombre que quiere acercarse a ella.

En cuanto a los abusos sexuales que se pueden practicar tanto en la calle como en los lugares de trabajo. En la opinión de la sexóloga, la multa debe depender de la gravedad del hecho de acuerdo con la persona abusada (niño, mujer). Y la duración en el tiempo (temporal o repetitiva)...

En la misma línea, el acoso sexual puede ir desde el abuso verbal a la violación física. En todo caso, la víctima se siente injustamente condenada a causa de la falta de comprensión de la sociedad acerca de la terrible experiencia sufrida debido a los tabúes que plagan la sociedad marroquí.

Mouhssine Benyachou persiste y afirma que "el acosador sexual en todas sus formas es un agresor duro. Sin embargo, desde un punto de vista psicológico, esa persona puede a veces sufrir trastornos de la personalidad y disfunción sexual. Aunque desde luego, no todos los delincuentes sexuales están enfermos".

Para remediar este mal social que amenaza la seguridad de los ciudadanos, la imagen de toda una nación, y el turismo que tanta importancia tiene para la economía y la evolución de Marruecos, todos coinciden en que es necesario a corto plazo proteger duramente con multas y detención a todo aquello que ejerce el acoso sexual de cualquier tipo en las calles y a largo plazo centrarse más en el componente de la educación especialmente en las filas de las jóvenes generaciones. Esto debe hacerse principalmente en las escuelas y a través de los medios de comunicación, de acuerdo a Benyachou, hay que hablar más abiertamente sobre este tabú, el acoso sexual. El público tiene derecho a saber que el acoso sexual es algo que afecta a la imagen del hombre a los ojos de las mujeres.

La solución teórica… ¿ahora la practica?

Finalmente y después de mucho tiempo negando el tremendo daño que este ‘inconveniente’ está causando a la reputación de toda la nación marroquí, tanto local como internacional, causando graves e irreparables daños al turismo y a la economía. Hoy el gobierno comienza a comprender que para conseguir un turismo sostenible no queda más remedio que solucionar los problemas básicos de la sociedad garantizando las libertades y la seguridad de los turistas y de la población marroquí, sobre todo las mujeres. Para eso el gobierno adaptó duras leyes contra los acosadores que teóricamente podrían solucionar parte de este gran problema social.

Prisión y multas… en fin, en teoría!

Duras sanciones esperan los abusadores sexuales en Marruecos, donde el gobierno aprobó una ley que penaliza el acto de acoso sexual en lugares públicos.

Hoy acosar a una mujer verbalmente en la calle se traduce en una sanción al autor de estos actos en prisión de un mes a seis meses y una multas de dos mil a 10 mil dirhams, mientras que el castigo se duplica si el agresor es un compañero de trabajo o una persona encargada de mantener el orden y la seguridad en los espacios públicos. Si la víctima es menor de edad la multa se extiende de 5.000 hasta 50.000 dirhams.

En teoría parece que el gobierno finalmente ha puesto leyes duras contra este fenómeno social cada vez más presente en la sociedad marroquí.  Ahora falta la práctica. ¿Sabrá el gobierno marroquí poner en marcha estas nuevas leyes a favor de las víctimas que sufren a diario el acoso sexual cada vez que salen de casa? ¿Podría Marruecos convertirse en el primer país árabe en el cual una mujer puede salir a pasear tranquilamente sin ser acosada o violada en las calles? ¿Podría una turista andar en el bulevar de Tánger, Casablanca o Rabat sin temor de ser atacada por jóvenes marroquíes tanto verbal como físicamente? ¿Podríamos algún día ver un Marruecos en donde la mujer y el hombre andan de por igual y con un respeto mutuo basado en leyes y sanciones? Podría de nuevo una mujer vestirse como le guste sin temor de ser acosada? Son muchas preguntas que tengo sobre esta dura situación que viven las millones de mujeres en el reino alauita, cada vez que sales a comprar pan, o llevar los niños al colegio, o simplemente salir a dar un paseo con amigas.  



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